sábado, 19 de marzo de 2011

Complejos y falsos atributos

Mentes brillantes en espíritus despiertos!
Las consultas a la conciencia propia no siempre van encaminadas a escuchar una respuesta satisfactoria a la razón demandante, a menudo, estas consultas se ven interferidas por emociones negativas ancladas en argumentos traídos de una mala experiencia. Pueden definirse algunas veces como traumas, bloqueos emocionales, dolores escondidos en decepciones no asimiladas, etapas de la vida marcadas por tragedias, conflictos con el mundo o ambiente que nos corresponde, voces de escepticismo en relación a nosotros, amistades que marcaron con traición nuestros sentimientos, etc.
Esto produce una inquietud constante en querer definir porque a nosotros nos cuesta tanto hacer lo que ha otros les da "risa".
Es difícil cuando no tienes una fuente sabia a la cual consultar. Se complica más cuando te das demasiada importancia y se ve peor cuando retienes aquello que te hace daño.
Cuando se limpia la conciencia se necesitan al menos dos recursos, los derivados de la Palabra de Dios y el asesoramiento de los que salieron de los calabozos del "monólogo no interrumpido" que es cuando nos hablamos demasiado y no permitimos el aprendisaje del alma através de lo que la sencillez nos permite.
Te recomiendo que leas el Salmo 119 por lo menos en sus dos terceras partes..es el más largo de la Biblia. Otra manera salir de esa inercia casi impuesta por los miedos al fracaso o la visión negativa de nosotros mismos es hacer las cosas que no nos hemos atrevido a hacer siempre y cuando estas no vayan en contra de la integridad personal. Nunca te tires de un puente con un lazo amarrado a tu pie en un extremo y el otro..en el puente. A menos que estés asesorado y quieras corres el riesgo.
Atrevete a ser diferente, dibuja en tu plano de vida lo que tu desees hacer y no busques aprobación de inmediato, demuestra quien eres y lo que tienes y luego espera aceptación o rechazo. Si constantemente buscamos aceptación el rugir del León se confundirá con el canto de la Aurora.
A los 22 años tenia una coraza de rechazo no detectada sino por síntomas de un extremo cuidado que supe abandonar con todo y los aliados hábitos que la hacían fuerte. La solución la tenia en mi interior, mi capacidad volutiva y cuando empecé a tomar decisiones en pro de mi propio mundo el rechazo de otros me pareció normal y aceptable y la aprobación de otros el sano eco de las visiones de mi conciencia propia.

1 comentario:

Michalis dijo...

Quisiera comentarle lo identificado que me siento con su aporte. Que el Señor le bendiga ya que fué de Bendición.