domingo, 24 de octubre de 2010

Penas, olvidos y expectativas.

Mentes brillantes en espíritus despiertos!
Hace unos años atrás estuve pensando en el resultado negativo de no percatarnos del valor de los verdaderos amigos. Por esos días era desconfiado con personas que conocía y a la vez no sabia que esperar de ellos, eran como cofres sin abrir. Por más que estudie la manera en que podía entrar, el reto se presento cuando descubrí que yo era el que no quería abrirme a ellos, fueron experiencias que me hicieron reflexionar y de hecho no pude más que Orar al Dios de los Cielos para que me diera luz y realmente la fe no siempre crea algo nuevo, las verdades pueden estar enfrente y no darnos cuenta así que fue como luz repentina que llego através de varios incidentes que me "devolvieron la vista".
Primero fui honesto conmigo mismo estableciendo que esperaba dar a estos prospectos de amigos neutros.
Segundo no tuve alternativa sino desahogarme y sacar todas las quejas que se habían convertido en obstáculos para poder dar estima y respeto a otros. Eso fue confrontativo y al mismo tiempo tan saludable pues encontré mi corazón más sano de lo que esperaba ya que mi actitud era abrir un tiempo nuevo en los aspectos donde me sentía estancado.
Tercero, fui activando mi fe en relación a estas personas neutras y vi como también ellas tenían el hábito de enchuflarse al toma corriente de la empatía para poder empezar una amistad genuina. Eso me detuvo con algunos y me activó para otros.
Fue genial descubrir que no a todos les era simpático y que también tenia mucho que dar a aquellos que me saludaban con desinterés de presionar la entrada a mi afecto y compañía.
Aprendí a sembrar con desinterés el buen propósito de ser amigo y la sorpresa fue como estos se fueron multiplicando. La amistad es un valor especial que si cuentas con amigos verdaderos es de conservarlos.
Mi deseo es que prosperes en ese camino de una verdadera empatía contigo mismo y con los que respetan ese estado de aprobación personal.
Jesús es un verdadero amigo en los mensajes que nos dejó en sus Apóstoles.

3 comentarios:

chas dijo...

hay tanta verdad en esto, yo he vivido lo mismo, y si algo he aprendido de la amistad es que no se trata de lo que nos dan, sino de lo que damos, aqui aplica que es más bienaventurado dar que recibir. Llega a ser un poco frustrante saber que muchas veces das a alguien y no vas a recibir, de vuelta nada de esa persona cuando tu estés necesitado, pero lo que se siembra con sinceridad se consecha en uno u otro momento, pero se cosecha. La palabra dice que el que quiere amigos ha de mostrarse amigo, lo cual implica una acción de entregarse.

Jose dijo...

Me gusta esta publicacion Allan, gracias por compartirla, recuerda que aqui en Guatemala, mi familia y yo te tenemos gran estima, respeto y admiracion. Dios te usa grandemente, especialmente en tu amistad genuina y sincera. Te bendigo!! Gracias por compartirnos tu blog!! Jose Coti

Moisés dijo...

Hola allan, es un gusto nuevamente saludarte, esta muy bonito el mensaje yo ahorita paso una etapa muy solitaria en cuanto amistad, lastimosamente tome la decision de eliminar amistades de años, pero es un poco extraño que no me haya dolido mucho hacerlo y por una parte disfruto mucho la soledad, pero es obvio que siempre hace falta platicar con alguien...

Bendiciones