domingo, 8 de agosto de 2010

Preferencias y Opciones

Mentes brillantes en espíritus despiertos!
Hay un precioso don presente en todos nosotros y es el don de la capacidad volutiva, la libertad de tomar nuestras propias decisiones. Cuando crecemos en la conciencia de que podemos elegir un camino independiente al de nuestras familias, considerando por supuesto todo lo bueno que asimilamos del mismo, sentimos que literalmente se nos abre el panorama del mundo que podemos valorar y tratar. Es una sensación grata cuando confirmas tus preferencias o las descubres por mantener una relación abierta en tu medio social, aunque dicho sea de paso, la actividad social se vuelve rutinaria cuando no pasas del mismo interés que has mantenido durante los últimos 10 años. Estamos diseñados para renovarnos cada cierto tiempo, respondemos a eso según las propuestas o demandas en el proceso de la vida. La conciencia es una buena guía, hablando de como tu te identificas con lo que eres, representas o posees como talento y capacidad de trabajo. Pero en la conciencia existen límites.
Necesitamos un balance de fuerza y dirección y de hecho el prójimo es el fiel acompañante en todos estos procesos de crecimiento. Cuanto más nos abrimos a una relación seria y estable nos desempeñamos  mejor como personas. Mencione seriedad y estabilidad y eso considerenlo no solo en cuanto a relaciones interpersonales, es tambien una característica que debe estar presente en caminos que tomamos con nuestra  Vida.
Dios nos hizo predecibles en medida para que nos descubramos e interpretamos con claridad. La precisión sobre el buen camino se lo dejamos a la fé, esa fé en lo que logramos pero tambien en lo nuevo e inesperado. La capacidad volutiva se puede dejar cautivar por golpes emocionales del pasado pero cuando hay una visión nueva sucede algo interesante, la toma de decisiones en base a alternativas se vuelve más fácil.
Te invito a considerar esta llave de dominio que es tu voluntad, enmarcate en nuevos propósitos que construyan fuerza en tu vida y da un paso hacia adelante soltando cargas perdonando a los que te ofendieron o sepultando aquello que no te es provechoso.
Dios es Amor, si Dios no tuviera propósito la vida no seria lo que es. El Salmo 121 habla de ese Dios poderoso que cuando nuestras vidas necesitan auxilio podemos recibirla de su mismo Trono.

1 comentario:

chas dijo...

Wow que catedra de sabidur[ia y de certeza de experiencia, yo he vivido ya un par de años en los que las desiciones y los cambios han sido la pauta.

Hay un enunciado que dicta que en la multitud de consejeros está la sabiduría. Hay un tiempo para pedir consejo, consultar y recibir dirección. Pero en el momento de tomar desiciones es el día en que estás solo, ese día solo te acompaña el Señor, pero te toca a tí definir tu camino, dentro de todas las opciones. Hay mucha incertidumbre cuando tomas desiciones fuertes o radicales que te cambian la vida y el entorno, pero hay paz en el corazón, por el camino que elegiste, que si bien es cierto trae cambios pero en la intimidad del corazón se levanta la certeza de tu decisión, y en la consciencia se confirma que lo que estas viviendo es lo que deseas vivir que te define como persona, y que con las disculpas del caso le estamos anunciando al mundo, con permiso aquí voy, este es mi camino y no lo voy a negar, porque no quiero negar mi escencia.

Hay una reforma de por medio, hay cambios que se deben dar, hay que quitar la montaña que no me deja ver el horizonte, y darse la oportunidad, aunque la presión social, religiosa, sectaria, quiera predeterminar el camino que debes seguir, toma tus propias desiciones, no permitas que descidan por ti, no permitas que otro opinen sobr tus desiciones intimas y públicas, porque cada una de esas deciciones te forjan el camino y te definen como ser integral e individual, creado por Dios a su imágen y semejanza, con poder para caminar en pos de tu propósito.

Yo personalmente, voy comprendiendo que la cortina que se abre frente a mi, es la que me permite ir develando el propósito de mi camino, donde debo ir dejando a un lado las heridas que se provocan al haberme quedado quieto tantos años dejando que pasaran sobre mi y definieran mi ruta, hoy estamos cruzando el río y el muro de Jericó se ve al otro lado del río, habrá que sortear gigantes pero no es mia la guerra sino de Dios.