domingo, 1 de marzo de 2009

Buscando una llave!

Cuando nos ponemos a pensar en la felicidad, y en lo que definimos como la plenitud de la vida, en cualquier etapa de la misma no siempre ligamos esta experiencia con principios prácticos y de hecho, no todo lo podemos conceptualizar; pero debido a ciertos desajustes personales o disfuncionalidad familiar, nos vemos en la necesidad de buscar "llaves" que nos lleven quizas no a entender en su totalidad el porque del caos sino como salir de allí. Llaves vienen a ser principios donde la mente lleva a la voluntad a cumplir una meta o sencillamente a dar la vuelta y cambiar de dirección o aparte de eso, a señalar un modelo distinto y seguirlo. Existen tantas llaves alrededor de nosotros, pero no siempre le damos tiempo a la conciencia para darse cuenta de donde buscar o que buscar. Apartemos nuestra atención de la perdida de tiempo, es el cúmulo de frustraciones que llevamos lo que nos debilita el intento de manifestar el provecho de vivir a diario atados a la idea de ser "FELICES". Las llaves sirven para asegurarnos que una puerta cerrada quedará así porque tenemos la unica manera en que se puede abrir, cerrada o abierta la puerta tiene su llave. Como darnos a un camino donde las llaves sugieren cambio de dirección o la adopción de un nuevo valor o una renovación vinculada a cambios de actitud? es preciso reconocer que no todo se soluciona de este modo, no existen mil llaves para mil problemas sin resolver, tan solo veo la posibilidad tan cercana que hay para aquel que busca orientarse de manera constructiva. Llaves sugieren puertas, puertas son mecanismos de salida o de entrada, de abandono o de recogimiento en un lugar seguro o que nos sea familiar, respeto al abrirla e indiferencia al verla cerrada.
Cuantas cosas podriamos lograr al respetar los principios de la lógica, no todo es lógico o no todo se entona con lo lógico pero si puedo asegurar que hay conciliación entre la lógica y la fé, cuando llegamos a eso descubrimos que Dios nos dio maneras de crecer como personas a base de principios o llaves, siempre que veamos algo inconcluso acudamos a la fé, la fé ligada al principio.
Todo es cuestión de practicar esa clase de fé. Existe y es real.
Una de esas llaves es aceptar lo que somos aparte de todo lo que nos rodea, asimilar nuestra realidad en la comprensión de que poseemos libertad al mismo tiempo que hallamos límites, nos hace más efectivos para resolver aquello que realmente nos compete. La mente puede estar tan desargonizada a veces que no sabemos donde tal condición nos puede llevar, por ejemplo. Una persona no conciente del paso del tiempo siempre "estirara" su etapa anterior a la nueva propuesta de la vida, el siguiente ciclo o el nuevo nivel de madurez. Fisicamente cambia pues el tiempo pasa, mentalmente esta orientada hacia algo concreto y crece, tal como el trabajo que hacemos todos los dias, pero emocionalmente parece que todo sigue allí. Un niño tiene conciencia de que es niño sin poder definirlo, un adolescente toma conciencia de su entorno y de si mismo sin poder conceptualizar lo que le pasa pues tan solo vive lo que vive y lo define por lo que siente, un adulto sabe que es adulto después de los primeros años donde se identifica con un mundo adulto. Que sucede cuando estas desfasado sea un tanto más allá, adelantado, o hacia atrás, estacionado. Ese es el punto donde no todos tomamos conciencia de que es que o lo que realmente somos. las llaves siempre estarán cerca de nosotros, Dios ha sido y será siempre bueno y generoso para dejarnos ver esas llaves si estamos tan atribulados que no podemos ver o entender alguna de esas llaves que estan próximas a nosotros.
La llave estará cerca y lo único que se requiere para que esta trabaje, es la fé. La fé y la lógica se llevan bien por medio del principio o llave que abrira o cerrará, lo que debe ser cerrado o abierto.

1 comentario:

chas dijo...

Realmente este tema me ha dejado muy inquieto porque lo que dices tiene mucha razón.

todos buscamos la llave... hay que saber para que la queremos si para abrir o cerrar algo.. y en fe logica actuar... es saludable entender que nuestra vida es un laberinto de opciones, desiciones, acciones, reacciones que nos llevan a resultados y eventos que nos dan la madurez para dar el siguiente paso.

Puertas abiertas reflejan, deseos, espacios y crecimiento

Puertas cerradas me recuerdan concluciones, temas por tratar, oportunidades para llegar a zonas que no hemos llegado..